Desfilar es malgastar el dinero público

En España todos los debates son falsos. El último se ha generado en torno a los abucheos con motivo del desfile del 12 de octubre en Madrid. El verdadero debate debe ser si la Fiesta Nacional de España hay que celebrarla con un desfile militar. Si al gobierno y la oposición les importara realmente el bien común de la ciudadanía, coincidirían en que lo mejor es suprimirlo. 

Si no hay dinero y se les recorta el salario a los funcionarios, como se puede mantener un despilfarro como el que supone un desfile militar. Las fuerzas de seguridad a las que se les recorta el combustible para las patrullas móviles, deberían ser las primeras en solicitar la supresión de los desfiles. Este año van dos, el del 12 de octubre y el del Día de las Fuerzas Armadas.

Sarkozy, en Francia, se ahorró este año el dinero de la copa posterior al desfile del 14 de julio, pero optó por la incoherencia y mantuvo el desfile. Si la OTAN está reduciendo gastos y la Unión Europea también, a qué esperan para recomendar a los gobiernos de los estados miembros que suspendan los desfiles militares y los sustituyan por actos sencillos que estimulen el compromiso social de los ciudadanos y ciudadanas del país.